Kaizen (改善, «cambio a mejor») es el principio que sostiene todo el método Lean: en vez de perseguir una transformación radical, se avanza con ajustes diminutos y sostenidos en el tiempo.
Aplicado a la vida personal, esto se traduce en el conocido 1% diario: hábitos, rutinas y procesos que se revisan y afinan poco a poco, en lugar de intentar cambiarlo todo de golpe.

