Muri (無理, «exceso» o «sobrecarga») ocurre cuando se exige a una persona, máquina o proceso más de lo que puede sostener de forma razonable.
Es, junto con Muda y Mura, uno de los tres desperdicios del Lean: casi siempre precede a los otros dos, porque forzar un ritmo insostenible acaba generando irregularidad y desperdicio.
